martes, 1 de junio de 2010

LECTURAS EN EL BICENTENARIO

El 5 de agosto nos visitará el escritor Pablo Marrero y presentará en la E. P. Nº 5 su novela Carimba, la marca de África en nuestra independencia, cuyo tema central es el protagonismo del negro esclavo en batallas anteriores a la consolidación de la independencia argentina, del cual les anticipamos un fragmento.

El cruce de los Andes

Caminar, todos tenemos que caminar. Somos muchos en ese ejército. Esa hilera de hombres que bajan y forman una larga curva se parece a una inmensa serpiente negra. Mi amigo Ramón dice que trajeron a muchos de los cañaverales de Tucumán con sus machetes afilados para cortarles la cabeza a los españoles. “Si los chapetones nos vencen, ustedes van a volver a ser esclavos”, les dijeron ni bien llegaron al campamento. “Los godos van a vender a nuestros negros libres en el mercado de Lima”, les dijo San Martín. Y les habló de la libertad de toda América para que los negros nunca más sean esclavos. Eso me gustó. Pero a muchos amos no les gusta nada ese tema; quieren tenernos siempre trabajando para ellos. Pocas veces vi a San Martín en estos dos años. La última vez fue allá, frente a la plaza, cuando juramos la bandera de los Andes. (…) Méndez, cuando no está triste, nos habla de San Martín. Él sabe muchas cosas, ¡lee y escribe muy bien! Nos dice que el general está solo, que de Buenos Aires nadie lo ayuda. Cuenta que San Martín vivió mucho tiempo en España, que peleó en el ejército y que es un gran militar.(…) Al amo le gustaba San Martín. Pobre amito (…) Él estuvo en Buenos Aires antes que yo me viniera para Cuyo. (…) y él me dijo, me acuerdo bien lo que me dijo porque fue lo último que le escuché “San Martín es el único que puede terminar con los godos que quieren volver a dominarnos. Ahora no hay otra posibilidad que declarar la independencia”, y después me agarró del brazo y me habló como si estuviera enojado: “No hay que quedarse en Buenos Aires, hay que ir a buscarlos por toda América y echarlos, eso es lo único que puede salvarnos. Vos tenés que ir a Cuyo, Francisco, sumarte a esa batalla; para que todos tus hermanos sean libres de una vez por todas…San Martín es la esperanza” (…).

Pablo Marrero, Carimba, la marca de África en nuestra independencia. Caracas, Fundación Editorial el perro y la rana, 2008.

(Colaboración Profesor Chalo Agnelli)

En toda sociedad multiracial, como la nuestra, el intercambio es inevitable; a veces es de fondo, otras es apenas un matiz o un rasgo. Pero entre nosotros es imposible negar cuánto de afro hay en las expresiones musicales de nuestra América.

Candombe sacro
En: Mural de la negritud de Alicia Lahourcade
(fragmento).

En este reino del espíritu, misterioso y sumergido, corresponde incluir el candombe, porque el candombe es la cara visible de ese reino, el cordón umbilical con la negritud. El candombe no es profano, es sagrado y no porque lo presida la imagen de San Benito, o por la misa solemne en la iglesia vestida de flores y cirios, sino por su significado profundo.
El candombe entronca con los mitos de la tribu, la veneración a los antepasados, el temor y amor por la naturaleza, el abandono de este mundo para buscar la unión con lo divino. Evoquémoslo.
Fuera de la sede, sobre el piso de tierra, la ceremonia comienza: allí están los reyes, solemnes, graves, revestidos de rojo, el color de Shangó; el “Maestro de Ceremonias”, blandiendo con arte su bastón, contorsionándose en mil piruetas; el “Gramillero”, médico brujo con su maletín repleto de hierbas y su memoria de fórmulas mágicas.
Suenan los tambores, fuertes, sordos; se les unen los tamboriles, maracas, marimbas, instrumentos improvisados, y siempre, las manos negras por fuera, rosadas por dentro, batiendo las palmas por horas sin cansarse jamás.
Los danzantes se preparan; las rodillas se aflojan, el cuerpo parece encogerse dentro de sí mismo. El bastonero propone un estribillo que se repite como una letanía, cortado a veces por el “güé”, “yé”, de exaltación y alegría.
Danzantes y espectadores inician un movimiento lento, como meciéndose; las palmas acompañan el ritmo, siempre obsesivo, siempre con un pulso acentuado. Los bailarines forman una ronda, sin tocarse, sin tomarse las manos, o se enfrentan en dos hileras, hombres y mujeres; avanzan, retroceden, vuelven a avanzar, los cuerpos arqueados, el vientre saliente, hasta apenas rozarse. Tal es la famosa “ombligada” ¿vergonzosa, impúdica, indecente, ruina de las almas? O, por qué no, rito de fertilidad, oración al siempre renovado milagro de la vida.
(…) El espíritu alza vuelo, mientras el mundo real desaparece (…)

Alicia Lahourcade, Mural de la negritud, Buenos Aires, Dunken, 2008.


(Colaboración Profesor Chalo Agnelli)

Poesía africana
En: Antología de la poesía primitiva, comp. Ernesto Cardenal


La luz se nos oscurece,
la noche y otra vez la noche,
mañana el día con hambre;
el Hacedor está irritado con nosotros.
Los Antiguos han desaparecido.
Sus huesos están por allá, bajo.
Sus espíritus andan volando
¿Dónde es que andan volando?
Tal vez lo sabe el viento que pasa.
Sus huesos están por allá, bajo.
¿Están bajo, los espíritus? ¿Están aquí?
¿Verán las ofrendas que ponemos?
Mañana es vacío y desnudez; porque el Hacedor ya no está aquí,
ya no está el que nos invitaba sentado junto al fuego.

Ernesto Cardenal, Antología de poesía primitiva. Alianza Editorial, Madrid, 1979.


martes, 11 de mayo de 2010

Encuentros por el BICENTENARIO



El martes 4 de mayo, en presentaciones pautadas para ambos turnos, nos visitó Chalo Agnelli para compartir con alumnos, docentes y familia del Segundo Ciclo, una charla sobre Integración e identidad. La esclavitud y la servidumbre en América, dándose comienzo a una serie de encuentros abiertos a la comunidad que la Escuela ha previsto para iluminar su proyecto institucional referido al Bicentenario argentino.


Chalo Agnelli es docente, escritor e historiador. Publicó entre otros “Historias de más acá”, cuentos (2003); “Maestros y escuelas de Quilmes” (2004) –de próxima reedición actualizada-; “Migraciones” (2005); “La colonia de Valerga” (2006); “Cuadernos de identidad I” (2009). Obtuvo entre otras distinciones, el 1º Premio de la UNESCO – Mar del Plata, con “Cuentos Mayores” (2002). Es Miembro de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Quilmes e integra la Comisión del Bicentenario Quilmes 2010.















La charla del Profesor Agnelli contó con el aporte musical por él sugerido del tema de Marily Morales Segovia y Tarragó Ross, “La vida y la libertad” –que trata de la guerra del Paraguay donde los negros fueron una vez más carne de cañón-, y del relato “La libertad” –publicado en “Historias de más acá” de Agnelli-, donde alumnos de 5º y 6º representaron a Matías –negro- y a Chemín –quilmes-, los personajes que en la ficción recrean la tragedia de la esclavitud y la servidumbre que en 1666 tuviera lugar en el Pago de la Magdalena, a orillas del Río de la Plata.

Para finalizar, se leyeron algunos artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 4º enfatiza la prohibición de la esclavitud y la servidumbre en todas sus formas.

GRACIAS A CHALO AGNELLI POR SU TALLA DE MAESTRO
QUE LO DESTACA ENTRE TANTOS MAESTROS NOTABLES DE
LA EDUCACIÓN ARGENTINA.

Próximos encuentros
(confirmados).

Graciela Gatti-docente, bibliotecaria, narradora oral- : Los viajes y los viajeros en el Río de la Plata.

Pablo Marrero, escritor. Presentación de su libro “Carimba, la marca del pasado”, un nuevo aporte acerca del silenciamiento de la población negra en Argentina.

Hilda Paz -pintora, grabadora, docente-: Carlos Morel y la pintura argentina del siglo XIX.

Los esperamos.

jueves, 6 de mayo de 2010

Mayo 2010

Las fotos que estamos viendo han sido tomadas los últimos días del ciclo lectivo 2009. Los chicos de Primaria pidieron los juegos de mesa y se entretuvieron con ellos en la Biblioteca durante los recreos. Los de Secundaria representaron en el patio de la Escuela Blancanieves , con adaptación y guión propios y la coordinación de la Bibliotecaria (supl.) Celeste Quiñonez. Las imágenes lo están diciendo todo.

martes, 15 de diciembre de 2009

Se agranda el fondo bibliográfico de nuestra Biblioteca.


La periodista y escritora Araceli Otamendi, directora y editora de las revistas digitales Archivos del Sur y Barco de Papel, ha hecho a nuestra Biblioteca una importante donación de libros provenientes de su biblioteca particular. Las obras, recibidas por ella, a su vez, de distintas instituciones, en su carácter de escritora y periodista de reconocimiento internacional, estarán a disposición de los lectores a partir del inicio del ciclo lectivo 2010, dado que por el momento este valioso, impecable y lindísimo material está siendo tratado técnicamente según los procedimientos bibliotecológicos pertinentes a su puesta en circulación institucional. Nuestro reconocimiento a Araceli Otamendi por su manera generosa de dar cuenta, en los hechos, de la importancia social y cultural de la promoción del libro y de la lectura.
Aquí va una visión muy panorámica de la diversidad y de la calidad de dicho material bibliográfico:


Novela, ensayo

El páramo (novela) de Pedro Orgambide; El reino del dragón de oro y Eva Luna (novelas) de Isabel Allende; El mundo iluminado (novela) de Ángeles Mastretta; Superadas de Maitena (comic), Cumbia de Jorge Accame (novela), La guerra de Fink (novela) de Martín Walser; Un dandy en la corte del Rey Arturo (novela) de Ma. Esther de Miguel.
San Martín, el político (ensayo) de Felipe Pigna; Los hijos y los límites (ensayo) de Jaime Barylko; Amantes, cautivas y guerreras (ensayo) de Marta de Paris.


Educación

Género, sexualidad y derechos reproductivos en la adolescencia de Susana Checa; Enseñanza de la historia y memoria colectiva de Mario Carretero y otros; La cuestión de la infancia: entre la escuela, la calle y el shopping por Sandra Carli (comp);
El saber didáctico por Camilloni, Cols y otros; Las certezas perdidas. Padres y maestros ante los desafíos del presente de Juan Vasen.


Literatura infantil y juvenil

Baturro 13 (historieta) por Nik; Clara está en la luna de Adriana Fernández y Luciana Fernández (il.); El gran libro de magia para los chicos de Gregory Kent; Cinthia Scoch de Ricardo Mariño; Teatro para adolescentes por Nora Lía Sormani (comp.); Shakespeare enamorado (selección de textos); Harry Potter y la Piedra Filosofal de J. K. Rowling; Sangre de tinta de Cornelia Funke; Cuentas de elefante de Helme Heine; Relatos de piratas de A. Conan Doyle; El cazador de monstruos de Gilles Tibo; La luna en el armario de Márgara Averbach.
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URL de Barco de papel:

20 de noviembre, Día internacional de los Derechos del Niño.

Como sabemos, el 20 de noviembre se conmemora el Día de los Derechos del Niño que recuerda la fecha de aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y la Convención de Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989.
¿A qué tiene derecho un niño? En primer lugar, tiene derecho a vivir, a gozar de estar vivo y a seguir viviendo. Tiene derecho a disfrutar de su cuerpo y del mundo que lo rodea. A crear lazos de afecto con otras personas y a enriquecer esos lazos. A desarrollar su inteligencia, sus emociones, sus fantasías. A hacerse preguntas, a conocer, a aprender. Un niño, un adolescente, tienen derecho a la oportunidad de encontrar su lugar en el mundo y es la sociedad de la que forman parte quien debe proporcionársela. La escuela constituye uno de los ámbitos esenciales de promoción y ejercicio de esos derechos.


¿Nos contarías un cuento?

En la fecha que nos ocupa, y como reconocimiento de nuestra Escuela al derecho de los chicos a escuchar cuentos, visitó la E.P.Nº 5 –con su chaleco cuentacuentos desbordante de hermosas historias-, la Sra Graciela Gatti, docente, bibliotecaria escolar, narradora oral, maestra de narración. Su formación, iniciada en los talleres de Dora P. de Etchebarne, abarca grupos de trabajo y estudio con Liliana Cinetto, y capacitación con Ana María Bovo, entre otros especialistas de narración oral.

Los chicos de 1º a 6º, los docentes y maestros especiales, y los nenes de Preescolar del Jardín 935 –de visita en nuestra escuela-, recibimos a Graciela como cada año, dispuestos y preparados para escucharla narrar historias nuevas y viejas con la misma serena manera de acercarnos a la trama secreta que cobija y multiplica los textos del mundo.



Finalmente, Graciela nos muestra los libros de donde ha tomado sus cuentos, nos explica cómo fueron llegando a ella, pronuncia los nombres de los autores –conocidos o anónimos-, que les dieron forma.

Y cuando se va, la Contadora de Cuentos, lo hace dejándonos deseosos de más historias y sintiéndonos más amigos entre nosotros porque las palabras, cuando dan felicidad, unen y entusiasman a las personas.


GRACIAS, querida Graciela. Te esperamos el año que viene.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Jornada de Lectura 2009

MINI GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Para ver las fotos en tamaño grande hacer click en
"VER TODAS LAS FOTOS")


sábado, 14 de noviembre de 2009

Mini-antología. Textos leídos por los docentes de la E.P. Nº5 y de la E.S. Nº29 a la comunidad educativa en el cierre de la Jornada de Lectura 2009.

EL PIEDRAZO

Resulta que yo había comprado una rifa de la cooperadora de la escuela que queda a media cuadra y había sacado el primer premio que eran cuatro autos, dos casas, tres motos y un cuchillito.
Bueno, con uno de los autos había pasado a buscar a la que ahora es mi novia, para llevarla a pasear. A ella se le había ocurrido traer el termo y el mate, así que nos fuimos a tomar unos mates a la playa. Ella me gustaba mucho, pero mucho en serio, y quería impresionarla con algo. No se me ocurría con qué. Entonces vi que había unas piedritas, le devolví el mate y le dije: “Mirá, vas a ver qué lejos llego”. “¡Ay, dale, me encanta!”, dijo ella mientras cambiaba la yerba. Yo no quería que el piedrazo se quedara por ahí cerca nomás, así que tomé carrera y la tiré con todo. Nos quedamos mirando para ver el chapuzón de la piedra en el agua, pero nada. Por más que miramos, no la vimos caer. Tiré de nuevo. Pero otra vez, no vimos dónde caía. Bueno, nos pareció raro; pero no le hicimos caso. Seguimos charlando de nuestras cosas, ahí medio fue que me declaré. Terminamos de tomar mate y nos fuimos.
Al otro año, de nuevo se me ocurre invitarla a pasear a esa playa para festejar que hacía un año que estábamos de novios. Llevamos mate, todo igual que la otra vez. En eso estábamos de lo más tranquilos cuando ¡páfate! a ella le pegan un piedrazo en la cabeza. Me levanté hecho una fiera, para ver quién había sido el bruto. Pero no había nadie. La playa es amplia y se ve lejos. ¿Entonces quién había sido? Y ahí me di cuenta, ¡era la piedra que yo mismo había tirado el año pasado! Había dado la vuelta al mundo y le pegó en la nuca a mi novia. Le expliqué y ella gritó:”¡Entonces agachate que debe estar por llegar la otra!” Tal cual, menos mal que nos agachamos porque al ratito nomás, ahí delante de donde estábamos pegó el otro piedrazo.
Después seguimos tomando mate lo más tranquilos porque había tirado dos nomás, que si no nos teníamos que ir.

Luis María Pescetti. El pulpo está crudo, 1990.

PUENTES

Yo dibujo puentes
para que me encuentres:

Un puente de tela
con mis acuarelas…

Un puente colgante,
con tizas, brillante…

Puentes de madera
con lápiz de cera…

Puentes levadizos,
plateados, cobrizos…

Puentes irrompibles,
de piedra, invisibles…

Y vos…¡quién creyera!
¡No los ves siquiera!

Hago cien, diez, uno…
¡No cruzás ninguno!

Mas…como te quiero…
dibujo y espero.

Elsa Bornemann. Poemas para chicos enamorados.



LAS AVENTURAS DEL SAPO RUPERTO


Ruperto era un sapo aventurero y soñador, pero nunca, ni una sola vez, había salido lejos del charco sin permiso. Ahora, desde que aquellos hombres habían llegado y desde que todas las casas tenían luz, la imaginación de Ruperto y sus ganas de conocer cosas nuevas habían aumentado.
Como buen sapo, Ruperto conocía la luz tibia del sol y también la luz blanca y tranquila de la luna, pero aquella luz distinta que veía en las casas le llamaba mucho la atención.
-¡Luz de noche! ¡Qué cosa más rara!- había exclamado el sapo Ruperto al ver por primera vez esas bolitas de vidrio llamadas lamparitas. Y era por culpa de esa luz que ahora, por primera vez, había decidido salir del charco.
Miró a los costados. Su padre, un sapo enorme, roncaba panza arriba recostado en unas plantas. Su madre, acurrucada al costado, también tenía los ojos cerrados.
El sapo empezó a saltar. La primera casa con luz quedaba lejísimos, como a media cuadra, por lo que Ruperto, al ratito de haber saltado, tuvo que detenerse para descansar.
Cuando por fin llegó a la casa, se puso loco de contento- ¡Por fin había descubierto para qué los hombres ponían luz de noche! La luz servía para atraer toda clase de insectos. Ruperto pensaba que los hombres eran seres muy vivos y que seguro se pasaban toda la noche comiendo mosquitos, mosquitas y otros bichos que venían de todas partes a ver la luz. (…)
Lo que le extrañaba era que no hubiera allí ningún hombre para comer todos esos bichos. Pensó que seguro los hombres ya habrían cazado unos cuantos y estarían dentro de la casa, cenando.
-¡Qué vivos! Si nosotros tuviéramos una luz así en el charco, también tendríamos una pila de comida como ellos- rió.

Roy Berocay. Las aventuras del sapo Ruperto (fragmento), 1996.



VAYA UNO A SABER CÓMO SERÁ EL MUNDO MAS ALLÁ DEL AÑO 2000.
Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio. Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea.
El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
El aire estará limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones. La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el súper-mercado, ni será mirada por el televisor. El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas. La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar. En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo. Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas. Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas. Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas. El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás. Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión. Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle. Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos. La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla. La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla. La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda. Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú. En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria. La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo". El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado. La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte". Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.
Eduardo Galeano.


COLMOS

¿Cuál es el colmo de un jardinero?
Tener una novia llamada Margarita y dejarla plantada.


¿Cuál es el colmo de un bombero?
Apagar un incendio con galletitas de agua.

¿Cuál es el colmo de un almacenero?
Tener un hijo salame.

¿Cuál es el colmo del forzudo?
Atarse los zapatos con el cordón de la vereda.

BENDICIÓN DE DRAGÓN

Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.
Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.
Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.
Que las nubes te cubran el sol cuando estés solo en el desierto.
Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar.
O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta.
Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.
Que nunca te falte el fuego.
Que nunca te falte el agua.
Que nunca te falte el amor.
Tal vez el fuego se pueda prender.
Tal vez el agua pueda caer del cielo.
Si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.

Gustavo Roldán. Dragón.

TRABALENGUAS

Paco Perico Pereyra
Pobre Pintor Portugués
Pinta Preciosos Paisajes
Para Pobres Personajes
Por Poca Plata Papel.
*
*
María Chucena su choza techaba
y un techador que por ahí pasaba le dijo:
-María Chucena, ¿techas tu choza
o techas la ajena?
-No techo mi choza ni techo la ajena,
techo la choza de María Chucena.